IAEA Press Release
DÍA MUNDIAL DEL AGUA DE 2002: Agua para el desarrollo
Hoy, 22 de marzo, es el Día Mundial del Agua, cuyo tema es "Agua para el desarrollo".
Según han dicho hoy organizaciones de las Naciones Unidas, se avecina una crisis inminente que amenaza a casi dos tercios de la población de la Tierra como consecuencia de la gestión deficiente del agua por el ser humano, el crecimiento de la población y los cambios climáticos.
De continuar la actual pauta de consumo, aproximadamente cinco mil millones de personas vivirán en 2005 en zonas en que será difícil o imposible atender a todas sus necesidades de agua dulce. La mitad de ellas se verán afectadas por una grave escasez de agua.
Según las Naciones Unidas, las consecuencias serán extremas para las personas más afectadas, que habitan las zonas más pobres del mundo y que escasamente podrán cultivar los productos que necesitan para sobrevivir, lo que aumentará las enfermedades y constituirá una amenaza para la seguridad nacional de los Estados.
"La fuerte competencia nacional por los recursos hídricos hace temer que los problemas inherentes al agua puedan engendrar conflictos violentos," dijo Kofi Annan, Secretario General de las Naciones Unidas, en su mensaje por el Día Mundial del Agua.
"Pero los problemas inherentes al agua a que se enfrenta nuestro mundo no tienen por qué sólo ser causa de tensión: también pueden impulsar la cooperación," dijo el Sr. Annan.
La demanda sobrepasa la oferta
Del total de los recursos hídricos de la Tierra, menos del 3% es agua dulce y la mayor parte se encuentra en los hielos polares o bajo tierra, a profundidades inaccesibles. El volumen de agua dulce disponible en los lagos, ríos y embalses representa menos de la cuarta parte del 1% del total.
Mientras que en el siglo XX la demanda de agua se incrementó seis veces, lo que equivale a más del doble de la tasa de crecimiento demográfico, la contaminación y las extracciones excesivas en muchas regiones del mundo han reducido la capacidad de la oferta para satisfacer la demanda.
Las zonas más gravemente afectadas están en las regiones semiáridas del África subsahariana y en Asia, donde hacia 2025 habitarán la mayoría de los 2 700 millones de personas que se prevé que padezcan de una grave penuria de agua.
Según la Organización Meteorológica Mundial (OMM), el crecimiento demográfico constante y la variabilidad climática de estas regiones acentuarán aún más el estrés por escasez de agua.
Para hacer frente a la crisis, la clave para los países de esas regiones - muchos de ellos entre los menos adelantados del mundo - será desarrollar mejores métodos de gestión del agua y establecer, al mismo tiempo, estrategias para adaptarse a la variabilidad del clima, según la OMM.
Un desafío extraordinario para las Naciones Unidas en el siglo XXI es acrecentar la productividad del agua y poner en marcha una "revolución azul", dijo el Sr. Annan.
Aun cuando los suministros sean suficientes, o abundantes, éstos corren cada vez más riesgo de contaminación o enfrentan un creciente aumento de la demanda, añadió el Secretario General.
"Tenemos que ser más sensatos en nuestros métodos de gestión del agua", dijo Mohamed ElBaradei, Director General del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), la principal organización de las Naciones Unidas que coordina las actividades del Día Mundial del Agua de 2002.
"No podemos tratarla como si nunca se fuera a agotar porque sólo existe en la Tierra en cantidades limitadas. Para mejorar su gestión necesitamos trabajar juntos y establecer prioridades que respeten sus límites, puesto que sin ella es imposible el avance del desarrollo humano," dijo el Sr. ElBaradei.
"El agua dio origen a la vida en la Tierra y al desarrollo de la civilización humana, desde las comunidades agrícolas más primitivas hasta los más grandes centros metropolitanos. La falta de gestión del agua ha contribuido a la decadencia de las civilizaciones," señaló el Sr. ElBaradei.
Según la Organización Meteorológica Mundial, el "explosivo" desarrollo urbano e industrial que tiene lugar en la actualidad no sólo exige que el suministro de agua sea suficiente para atender a las demandas humanas, industriales y de generación de electricidad, sino también que se tenga conciencia de que el desarrollo eleva el riesgo de las inundaciones.
La agricultura consume el mayor volumen de agua
La agricultura consume aproximadamente el 70% del agua del mundo, pero los expertos señalan que cuando la demanda de agua para el consumo se vuelve competitiva y se agotan las fuentes de agua subterránea, los pequeños agricultores son los primeros en quedar sin suministro.
Como resultado de ello, los agricultores son desplazados de sus tierras y, por tanto, los campesinos sin tierra que los ayudan pierden su trabajo. También ocurren daños ambientales en los humedales y estuarios a causa del agotamiento aguas arriba, y aumentan las enfermedades transmitidas por el agua.
Según la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO), es preciso hacer mayor hincapié en el aumento de la eficiencia de los sistemas de gestión de los recursos hídricos, como también de la productividad del agua, y así obtener más cultivos por cada gota de agua.
Las más vulnerables al estrés por falta de agua son las mujeres. Al no disponer fácilmente de fuentes de agua pueden verse obligadas a caminar varias horas todos los días o a enviar a sus hijos para recogerla. La crianza y educación de los niños sufre las consecuencias, además de que quizás el agua con que se cuente no sea apta para el consumo humano.
Las Naciones Unidas calculan que l 200 millones de personas carecen de acceso a fuentes de agua potable y unos 2 500 millones adolecen de la falta de servicios de saneamiento adecuados.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la falta de agua potable se traduce en un enorme cúmulo de enfermedades, vinculadas a infecciones gastrointestinales, por lo cual esta cuestión de desarrollo asociada a los recursos hídricos adquiere importancia fundamental.
"El acceso a servicios de saneamiento es un derecho humano básico que salvaguarda la salud y la dignidad humana", dijo Sir Richard Jolly, Presidente del Consejo de Colaboración para el Abastecimiento de Agua y Saneamiento con sede en Ginebra.
"Sabemos por experiencia que el agua salubre por sí sola produce escasas mejoras sanitarias. El comportamiento sanitario racional debe valorarse como una cuestión independiente por derecho propio, que complementan el saneamiento adecuado y la disponibilidad de agua salubre".
"Este año la contaminación del agua, el saneamiento deficiente y la escasez de agua causarán la muerte de más de 12 millones de personas", dijo el Sr. Klaus Töpfer, Director Ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).
"Otros millones más sufren de precaria salud y viven en la pobreza, y gran parte de su tiempo y energía la consumen en la búsqueda de agua salubre", continuó diciendo el Sr. Töpfer.
En la "Declaración del Milenio" de las Naciones Unidas los dirigentes mundiales asumieron el compromiso de reducir a la mitad el número de personas sin acceso a recursos de agua salubre y a precios razonables.
"La consecución de la meta exigirá una mejor gestión, es decir, una mezcla de medidas de intervención tecnológica y conservación," dijo el Sr. ElBaradei.
"Los países ya se están movilizando a escala nacional, pero evidentemente es necesario brindar asistencia a muchas de las naciones más pobres del mundo y apoyar las medidas destinadas a impedir el sufrimiento humano," dijo también el Sr. ElBaradei.
En su discurso sobre el Día Mundial del Agua el Secretario General de las Naciones Unidas informó de que cada vez son más los países con experiencia en la gestión de cuencas hidrográficas y llanuras aluviales, o en técnicas eficientes de riego, que comparten sus conocimientos con otros.
El OIEA se cuenta entre los organismos de las Naciones Unidas que ofrecen una amplia diversidad de respuestas a la crisis, proporcionando a los Estados Miembros los conocimientos necesarios para aplicar la hidrología isotópica y mejorar la gestión de los recursos de aguas subterráneas. La técnica permite elaborar mapas para localizar de manera fiable y rápida los recursos de aguas subterráneas de modo que puedan utilizarse con seguridad y sin peligro de que se agoten. El Organismo también fomenta el desarrollo de la desalación para transformar el agua de mar en agua dulce.
Exhortación de los Ministros africanos para la prestación de ayuda
Los Ministros que dirigen el sector hídrico de 22 países africanos están exhortando a la formación de una alianza regional y mundial, con apoyo financiero, para hacer frente a los problemas del agua y el saneamiento.
Asimismo, están instando a que las medidas destinadas a reducir la tasa de mortalidad, como resultado de la mala higiene y la contaminación del agua por enfermedades, sean el centro de atención de la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible que tendrá lugar en Johannesburgo del 26 de agosto al 4 de septiembre de 2002.
Uganda, un miembro del grupo, se ha fijado la meta de proveer agua potable y servicios de saneamiento adecuados al 65 por ciento de su población a más tardar en 2006 y a toda su población hacia 2015. En gran medida, la falta de agua potable y saneamiento mantienen el ciclo de pobreza y enfermedades en muchos países en desarrollo.
"Si no se dispone de suficientes recursos de agua salubre será imposible escapar de la pobreza. El agua es la base de la buena salud y la producción de alimentos," dijo el Sr. Töpfer.
Según la OMS, el desarrollo de la gestión eficaz del agua ofrece un gran potencial como opción rentable de la intervención médica para prevenir y controlar las enfermedades transmitidas por el agua.
"El agua es probablemente el único recurso natural que interviene en todos los aspectos de la civilización humana, desde el desarrollo agrícola e industrial a los valores culturales y religiosos arraigados en la sociedad," dijo el Sr. Koichiro Matsuura, Director General de la UNESCO.
"En efecto, la necesidad y la demanda del agua han sido una fuerza impulsora del desarrollo social, económico y cultural a través de la historia humana", dijo.
"No es exagerado decir que si el agua está en crisis, también lo está el desarrollo", añadió.





